domingo, 30 de noviembre de 2008

Periodismo, pilar democrático


Precisamente, más allá de los nuevos contextos que prefiguran las nuevas tecnologías, en una sociedad democrática el periodismo representa un pilar fundamental. Pienso en Pío XII cuando define a la Opinión Pública como síntoma de salud en una sociedad. La libre expresión de diversos puntos de vista sobre temas de interés común otorgan el equilibrio necesario en una sociedad, particularmente respecto al poder político.

La democracia que viene de internet multiplica las posibilidades reales de acceso a las fuentes de información y, sobre todo, la posibilidad concreta de poner en circulación mensajes de diverso tipo. Sin embargo estas mayores opciones de interacción no necesariamente implica una mayor conciencia de responsabilidad por la libre expresión que se ejerce. ese es el terreno del periodismo y de una ética de la información. La ética es la razón de ser del periodismo y su único espíritu.

En esa línea, es muy importante el salto cualitativo que propone la Iglesia Católica cuando habla del derecho a la verdad más allá del simple derecho a la información. La exigencia es mayor y apunta al fondo del problema.

Quiero compatirles una espectativa particular. Creo que vamos a ganar bastante enterándonos del abundante y rico magisterio de la Iglesia Católica en la materia. La pregunta más delicada sin embargo tiene que ver con su aplicación en contextos cada vez más complejos y desafiantes. El "cómo" nos ubica a todos nosotros, comunicadores católicos o agentes evangelizadores en general, ante el verdadero rol que estamos llamados a asumir. Creo que podemos comenzar a compartir iniciativas concretas de aplicación de los principios generales y específicos de este magisterio.

Por mi parte, hace algún tiempo venimos trabajando en una estrategia para "reclutar" comunicadores católicos que estén dispuestos a formar parte de un proceso de militancia con proyecciones concretas de incidencia en la vida social. La apuesta debe ser por grupos pequeños, con miembros capaces de insertarse en prácticas comunicacionales concretas en la sociedad. Creo que las actividades iniciales tienen que ver con un conocimiento a fondo de la identidad eclesial, el cultivo frecuente de la espiritualidad, iniciativas de formación y un proyecto de incidencia en la sociedad.

Agradezco nuevamente su atención... las iniciativas de cómo llevar adelante las propuestas del magisterio eclesial siguen siendo una materai pendiente. Atte.

José H. Rivera
josehrivera@hotmail.com
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