sábado, 28 de marzo de 2009

Iglesia y comunicación institucional


Ilustración.- Ser Iglesia hoy y comunicarlo efectivamente a los demás

Diferentes perspectivas de la comunicación institucional en la Iglesia enriquecen este abordaje múltiple. La naturaleza de la Iglesia en tanto institución, su inmersión en el mundo actual, la importancia del profesional de la comunicación en la Iglesia, el papel del líder en las entidades eclesiales y la mirada al mundo de las empresas a fin de emular sus avances en este campo caracterizan estas primeras exploraciones.

Nadie puede dar lo que no tiene

Nos traslada a la dinámica necesaria e interdependiente entre comunicación interna y externa. Bajo este principio se puede entender la comunicación institucional hacia la sociedad como un “desborde” de la comunicación que se vive al interior de una empresa.

En el caso de nuestra Iglesia Católica se trata de un principio de coherencia básica, ella está llamada a ser, por sobre todo lo demás, primero testimonio de aquello que anuncia y predica.

Reduciendo los extremos de un dilema

En el trabajo comunicacional dentro de la Iglesia experimentamos con frecuencia el dilema entre lo que se llama información institucional y la información en general, como servicio a la sociedad e interacción con ella. No es un dilema fácil de afrontar, sobre todo cuando está en juego un problema de lealtades. ¿Nuestra lealtad de comunicadores e informadores es primero con la Iglesia institución o con la sociedad a la que servimos?

No creo que se pueda resolver fácilmente este dilema sin transitar el campo de las experiencias y situaciones concretas. Pero una profundización en los principios, objetivos y alcances de la comunicación organizacional ayudan a reducir esos extremos.

La imagen del todo y de las partes

P. Federico Lombardi pone en evidencia, de manera sutil, un desafío a mi juicio muy importante dentro de la Iglesia Católica. “De todo hay en la viña del Señor” se dice, haciendo alusión a una realidad con la que además convivimos todos los días. En la Iglesia hay diversas instituciones, con matices y carismas diferentes. Sin embargo todas son parte de la misma y única Iglesia. ¿Cómo manejamos los responsables de comunicación esta imagen diversa y única a la vez?

Desde mi punto de vista, creo que no se cuenta con respuestas preelaboradas sino que hay que ir construyendo referencias a través de las propias experiencias de trabajo.

El papel de los líderes

Se presenta ya desde el principio de nuestro proceso como un tema necesariamente recurrente. Estará presente en la figura del “director de comunicación” pero está presente en todos los integrantes de una organización que desarrolle un modelo de comunicación organizacional efectivo.

Sus características de promoción de los valores de los demás y de servicio aparecen con mucha fuerza dentro del modelo de comunicación institucional que buscamos.

Aceptamos el reto de dotar a nuestras instituciones de Iglesia de la mejor comunicación interna y externa, no sólo por el propósito de toda comunicación organizacional, sino fundamentalmente porque se trata de un principio de coherencia con lo que somos, como parte viva de la Iglesia católica y su naturaleza.